Las basuras y los días
Dos perros San Bernardo (Paca y Maravilla) y su perra lidereza Ramona han arrastrado una bolsa de consorcio negra y desperdigado su contenido por calles de tierra y arcilla. Comienza entonces una tarea que es de recolección e histórica a la vez. Como un baqueano debo rastrear las huellas de mi consumo que me revelan un pasado inmediato, quizás de una semana, quizás de dos. Aparecen desnudos los residuos: el vaso de café de la panadería Joahna, una bolsa camiseta con caca de gato rodeada con pudor con arcilla y ceniza, el juguete que no encuentra su orden y así, en ese catálogo infinito que se anota en lo que tiro (¿también tú, amig@ lect@r?) y quizás levante en un futuro brumoso.
Llevo una bolsa de consorcio a los tachos negros de tapa grande. Prohibido tirar restos de poda y materiales de obra.
Los invito a seguir el camino de los residuos húmedos de nuestro valle en esta entrevista con Javier Cortese, coordinador de la cooperativa de tratamiento de residuos en Cañada Grande. Muchas gracias.

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